viernes, julio 14, 2006

Balance

(Día 9 de Juio de 2006. Al margen de los 20 días de inhabilidad, las molestias de la cirugía y los gastos de medicamentos)

Perdí: Mi querida cámara digital con la que tomé fotos que me hicieron sentir muy realizado. Tenía la huella de la mordedura que Rex, la mascota de mi ahijado, le había propinado meses atrás. Con ella se fue la memoria adicional que me permitió tomar muchas fotos en Monserrate (Cerro que está en las afueras de Bogotá al que suelo ir con mis primos) y en la zona cafertera colombiana, en donde estuve con mamá a comienzos del año. Me queda de consuelo de que los ladrones no podrán tomar buenas fotos de noche, pues para eso no sevía mi pequeña Genius. Tampoco tendrán Zoom óptico, pero podrán tomar muchas fotos con la memoria extendida.

Perdí: Mi tarjeta Cineco válida en las salas de proyección de Cine de "Cine Colombia" con una carga de aproximadamente $40.000 (16 dólares). Esto me hubiera alcanzado para ir dos veces a cine con dos de mis primitos (y me hubiera ahorrado varias filas en los teatros). Sólo espero que los ladrones hayan visto buenas películas que los lleven a ser mejores personas (Ojalá no hayan ido a ver Ultravioleta, pues de haber sido así, "esa platica se perdió". (Adquirir la tarjeta de nuevo es sencillo. No hay mayor problema)

Perdí: Mi tarjeta Tower Records, que me daba el 15 % de descuento en compra de CDs. No he averiguado si es posible recuperarla de inmediato, o si debo volver a hacer una compra superior a US$60 (aproximadamente 3 CDs originales). No niego que me gusta ser legal. Pero los precios de la piratería ponen a pensar a cualquiera.

Perdí: Mi CD "ONE" de The Beatles. Era un regalo que mi mamá me había dado antes de entrar a trabajar. Y si bien tengo un CD con toda la obra de ellos, me hacía sentir bien tener al menos un CD original de quienes son mis artistas favoritos (por culpa de mi hermano Javier, el fan #1 de el cuarteto de Liverpool).

Perdí: Mi maletín negro de la marca colombiana Totto con bolsillo para computador portatil (el cual afortunadamente no llevaba esa noche). Lo había escogido con la grata co0mpañía de mi ahijado Leo. Era muy sobrio al igual que quienes lo escogimos... (Y saber que me había demorado como 6 meses en decidirme a comprar un maletín...). Por ahora estoy usando el maletín que mi empresa me da de dotación, aunque debo decir que éste es más adecuado para irse de "camping" que para visitar clientes... (odio el exceso de bolsillos en los maletines).

Perdí: Mi billetera café. Era el regalo de grado de mi entrañable amigo Eduardo Moreno. Es innegable que esa billetera me acompañó en una época de mi vida muy positiva en lo económico.

Perdí: Mis gafas nuevas. Tenían un diuseño sesentero que me agradaba bastante. Eran antireflectivas y ultradelgadas, algo muy favorable ante mis más de 4 puntos de astigmatismo. Me habían costado cerca de US$160 ($400.000 pesos colombianos que es bastante para mi). Si bien ahora tengo unas nuevas que también me gustan mucho y son Transition, me hubiera gustado tener esas gafas más tiempo. No tengo idea de que puedan hacer los ladrones con ellas. De seguro si las hubiera llevado puestas no me las hubieran robado, pero estaban dentro del maletín... (La vanidad no es buena consejera!!!)

Perdí: Una lectura sobre la importancia del plagio en la cultura y su desarrollo. Era bastante complicada, y si bien la empecé varias veces, debo admitir que descansé cuando recordé que la había perdido.

Perdí: Tarjetas bancarias varias, que afortunadamente mis primas E. y S. bloquearon de inmediato.

No perdí: Mi cédula de ciudadanía, documento único de identificaicón en Colombia. Los ladrones, en un gesto difícil de creer (en unas personas capaces de apuñalarlo a uno) la dejaron en una casa del barrio donde me atracaron, junto con mi lista de telefonos. Mi Prima E2 los fue a recoger. Junto con la cédula devolvieron mi carnet de caja de compensación (tal vez pensaron que facilitaría mi atención médica, pero se equivocaron, debieron devolver el carnet de la E.P.S. De todas maneras, se les tiene en cuenta.

No perdí: Mis estampas de la Vírgen de la Medalla Milagrosa, el Arcángel San Garbiel y Santa Helena (patrona de la parroquia correspondiente al barrio en que habito). Los ladrones las devolvieron con la cédula.

No perdí: El preciado reloj que perteneció a mi padre. Por alguna razón no me lo quitaron. Tal vez ya se le notan los años.

No perdí: Mi amada camisa azul, con adornos que parecen la huella de un derrame de líquido blanqueador. Afortunadamente estos chicos no me quitaron la ropa. Hubiera sido terrible (Bogotá es muy frío)

No perdí: Mi fe en la gente. Mis compañeros del postgrado me auxiliaron para llegar a la clínica. El médico de urgencias luchó contra el sistema para pasarme a Cirugía. Mis amigos y familiares no me dejaron sólo ni por un instante. Por allí desfilaron (excepción hecha de los que están lejos) todas las personas que quiero y me quieren. Muchos llamaron de sitios tan diversos como Piendamó (Cauca, Colombia), Turín (Italia) y Concepción (Chile, donde vive mi hermano Javier).

Perdí temporalmente: 8 kilos de peso. Ya recuperé 4 y creo que voy por los otros 4. Fue bueno no ser gordo por unos días.

Gané: Un Koala de peluche que he bautizado Isaac, en honor a Newton. Es regalo de mis tías de Medellín. Es bastante pequeño y bonito. Cuando uno le apreta la barriga ruge como un león.

Gané: Tiempo para ver el mundial de fútbol de Alemania. Practicamente no me perdí ningún partido, y eso me resultó muy placentero, en medio de las incomodidades.

Gané: Tres semanas con mi mamá, quien vino desde Medellín para cuidarme en mi convalecencia.

Gané: Unos días de pausa en mi vida, para evaluar hacia donde voy y que quiero. Aunque aún no tengo conclusiones, creo que varias están en camino.

9 Comments:

At 2:29 p. m., Anonymous velice said...

Ganaste una segunda oportunidad ante la vida y una manera de ver la vida desde otra perspectiva. Por lo que he visto, mi comentario anterior no se grabó pero no me importa. Porque lo que decía era lo mismo que decían todos mis compañeros: que me alegraba de que estuviesen "bien" y que te habíamos echado de menos.

Después de leer lo que has escrito estoy indignada porque encima tendrás que dar gracias porque no te pasó nada de mayor gravedad... ¡Encima! Siento muchísimo lo que pasó y siento no haberme enterado antes para mandarte mi apoyo.

Un beso enorme:*********

 
At 2:38 p. m., Anonymous Mensajera29 said...

Tampoco perdiste tu sentido del humor, creo que ese te lo dejaron tambien donde la vecina de los papeles.

De todo lo que perdiste creo que lo mas tenaz fue el maletin porque si era mas presentable que el que tenias en tu visita a Cali, realmente es muy lamentable esa perdida jajaja.

Desde Cali tambien te llamaron.

Tambien perdiste tus celulares imprescindibles en estos tiempos, figurate que si hubieras tenido uno igual de grande y pesado como el mio hasta de arma de dotacion te hubiera servido jajaja.

Yo pienso que ganaste algo cosmico de alguna forma una herida propinada sin piedad abre heridas que no sanan y te hacen un poco mas misterioso jajajaja

Voy a dejar las drogas jajaja!

Mira que yo gane algo muy importante, es alocado pero de verdad pude conversar con E. que hace un ratisimo que no lo escuchaba y en medio de la tragedia fue chevere.

Cuando pienso que pudieras estar muerto en este momento, recuerdo una de las veces en que terminamos y me dijiste que no podias contar contigo para cuando tuvieras 30 y yo deseaba toda mi vida a tu lado; de verdad uno no puede contar consigo mismo y no solo por uno sino por la maldad. Tenaz viejo tenaz!

Ahora se, que tenemos que vernos nuevamente en compañia de Sthefania y sin mas temor al futuro y sin prejuicios y sin reclamos y sin absolutamente nada que pueda impedir que estemos juntos.

Cuidate mucho mas! Recuerda que un evento una vez sucede tiende a repetirse que hago pues, es Murphy.

Te queremos mucho.

 
At 2:42 p. m., Blogger Gemuina said...

Me alegro que estés bien Raúl, pues vaya susto,¿no?
No perdiste tu afán por la vida y seguir siendo una gran persona, lo relatas de una manera bastante original, pero pobre, te debiste lelvar un gran susto...

 
At 4:36 p. m., Anonymous chicoformal said...

Creo que lo importante no es lo que ganaste o perdiste sino sobre todo que conseguiste sobrevivir después de esa aterradora experiencia. Me alegra que te estés recuperando. Un abrazo fuerte.

 
At 6:22 a. m., Anonymous Charles de Batz said...

Estoy seguro de que de todo lo que has ganado con esa terrible experiencia, lo más importante es algo difícil de cuantificar y que llevarás para siempre muy dentro de tí en forma de afectos, muestras de apoyo, lágrimas, sonrisas, abrazos, etc...

Mi insignificante grano de arena a ese tesoro consiste en manifestar mi alegría por ver de nuevo tu ánimo no sólo bien, si no mejor que antes.

 
At 9:35 a. m., Anonymous Pawen said...

Me encanta saber que has recuperado y que tambien aprovechaste de alguna manera la situacion.

Solo de los momentos duros sacamos nuestras experiencias para ser mas fuertes.

Un fuerte abrazo.

 
At 4:58 p. m., Blogger manijeh said...

que bueno que mantienes tu optimismo, eso es bastante admirable. Aún mejor que puedas ver que de esta situación tan fea hayas ganado algo de gran valor. Un abrazo desde México.

 
At 11:13 a. m., Blogger Carlos said...

Bueno falto algo, pero yo lo pondré por ti, tampoco te perdimos que es algo muy importante. te mando un fuerte abrazo desde méxico, estoy poniéndome al corriente eeje creo que es un poco de leer

 
At 12:17 a. m., Anonymous GUADALUPE said...

Y nuestro balance GANaMOS al tenerte acá de vuelta.....esperanzado y positivo!!
saludos desde Monteria
BESO AMIGABLE

 

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