jueves, octubre 13, 2005

El caballo del ajedrez

Cuando era niño una anciana comerciante que tenía en gran estima a mi familia me regaló un pequeño ajedrez, cuyas fichas eran de plástico.

Cada ficha tenía un pequeño imán en su base, y contaba con detalles más bien elaborados que la hacían muy agradable a la vista.

Cómo yo era muy aficionado a jugar, tanto con mi hermano como con mi padre, las pequeñas fichas siempre estaban fuera de su caja. Hasta que un día, un caballo negro se cayó al piso y rodó hasta una ranura que había entre las tablas del piso de mi casa, perdiéndose en su interior.

Lloré mucho, pues era muy chico. Entonces apareció mi hermano.

Tomó el mango de un viejo cepillo de dientes, y lo empezó a labrar con una cuchilla, pacientemente , hasta lograr lo más parecido posible al pequeño caballo que escazamente superaba el centímetro de alto. Luego de pintar su pequeña obra de arte de negro, procedió a buscar un imán del material indicado para poder sacar un pedacito y adaptárselo al mini-equino.

Pues bien. Seguí jugando mucho tiempo con el ajedrez que me regaló la adorable viejita (que antes de que dejara de verla para siempre, me regaló varias cosas más, entre ellas un diario de los que tienen llave).

Y hasta hoy, cuando pienso en mi hermano, pienso en el caballito que labró para mi, durante unas noches, sólo para no verme llorar.

Aviso: Estoy republicando a diario viejos post, de mi antiguo blog, en la siguiente dirección: http://viejosepisodios.blogspot.com/ Confío en que algunos aún puedan resultar interesantes.

6 Comments:

At 9:21 p. m., Anonymous marcarlop said...

Confieso que no me gusta jugar al ajedrez. En general, no soy mucho de juegos, y los que me gustan son los sencillos y divertidos, de reir.
Tu hermano tuvo un detalle muy bonito para tí. Ese ajedrez debía de tener muchos significados diferentes para ti.

Un abrazo

 
At 6:35 a. m., Anonymous brisaenlanoche said...

Qué hermano más bueno... Esos detalles dicen más que muchas palabras...

Un abrazo.

 
At 7:09 a. m., Anonymous pawen said...

Linda historia!!Me gusta el ajedrez pero donde soy imbatable es en las damas!te diria un duelo??
Un abrazo

 
At 7:46 a. m., Anonymous ivich said...

Tu siempre escrbes con el corazon :)

Muchas gracias por tu comentario: es muy satisfactorio poder compartir los propios pensamientos con alguien que los aprecia.

Pasa un buen dia

Ivich

 
At 9:15 a. m., Anonymous leodegundia said...

Me pasa como marcarlop, no soy aficionada a los juegos y con el ajedrez ni siquiera lo intenté.
Por cierto ¿cambiaste la foto de tu perfil?.
Un abrazo

 
At 12:28 p. m., Anonymous carlos said...

El ajedrez me gusta, no soy muy bueno, pero si la hago si me defiendo bien. Que detallaso de tu hermano!!
Es un juego muy mental, donde hay que tener una táctica un tanto cuanto muy militar y sin piedad para ganar al oponente, según un amigo es un juego de mentalidad asesina, pues suele ser muy sútil, aparte que desarrolla mucho la habilidad mental indiscutiblemente.

Pero sin duda, que tu hermano hablo por si solo en ese momento de la vida!! Y esa viejecita, que detalle del ajedrez también.

 

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