viernes, octubre 20, 2006

Las tortugas también vuelan...

Hay películas en las cuales yo no puedo evaluar nada distinto a la historia, porque ésta es tan impactante, que opaca todos los demás detalles, por más elaborados que sean. Ese fue el caso de mi experiencia con Las Tortugas También Vuelan.

No había terminado de saborear la hamburguesa Gaucha de El Corral Gourmet que está situado en un parque bastante play* de Bogotá, cuando “Las Tortugas” me hicieron bajar del tour por el mundo de cristal.

El sólo hecho de ver a tantos niños discapacitados, sin brazos o piernas, como producto de las minas antipersonales, es de por sí muy impactante. Pero el ver como ellos van construyendo una microsociedad donde van tomando roles de adultos, con todas las implicaciones que ello tiene, termina de pintar un paisaje desolador que duele más, mientras más avanza la película.

El fin forzado y artificial de la infancia se combina con la brutalidad de la guerra, con la frialdad de algunos comerciantes que no reparan en los riesgos que corren los niños con tal de ganar algún dinero de más, con unos líderes que no entienden del ajedrez mundial, y que parecen más niños que los mismos niños. Y claro, con un hijo no deseado que reclama ternura...

Es una historia sobre el pueblo Kurdo en Iraq, que perfectamente es aplicable a muchas zonas de Colombia, donde muchos han sido mutilados, donde muchos están huérfanos, donde muchos están totalmente solos…

Cada minuto de esta película es un testimonio de una realidad que muchos nos imaginamos, pero que no conocemos. Es un grito desesperado que pide que nos demos cuenta del mundo que hay más allá de nuestra vida cotidiana… Es un cuadro que duele, que cuestiona. Es una obra de arte que no sólo pide ser observada, sino ser vivida y ser pensada. Ser sentida,.así al día siguiente sintamos la herida en nuestro corazón.

(No puedo finalizar esta breve reseña sin hacer referencia a lo esperanzador que resulta ver un personaje como Satélite, con todo y sus errores, en un mundo donde muchos se sienten derrotados y han bajado los brazos. Ese chico encantador, enamorado de una niña que tiene el alma vuelta trizas, es un grito de esperanza en medio del horror)

(Tampoco puedo finalizar sin recordar la frase de Under Presure de Queen: “El amor te reta a pensar en las personas que están en el borde de la noche. El amor te reta a pensar en algo más que en cuidar de ti mismo”)

*Play es un colombianismo por "sitio de niños bien" o "niños ricos".

Aún no tengo muy claro el por qué del nombre de la película...

11 Comments:

At 11:33 p. m., Anonymous Anónimo said...

Sí, de acuerdo, Las tortugas tb vuelan... definitivo... quioen duga lo contrario es porque vive en otro planeta, algo así ocmo plutón









Nos Blogeamos

 
At 4:38 p. m., Blogger sunblack said...

Hola Raul, me pasaba a saludarte. ¿Qué tal estás?, un abrazo desde España amigo, nos vemos. Sunblack

 
At 3:27 a. m., Anonymous brisaenlanoche said...

Me gustaría ver esa película, estamos ensimismados en nuestro entorno, y no vemos el sufrimiento que hay en el mundo...

Un abrazo.

PD: Aunque no comento, de vez en cuando me paso por aquí... :)

 
At 8:59 a. m., Blogger manijeh said...

Que cruel puede llegar a ser la realidad. Trataré de ver la película un día que tenga ánimos de torturarme con un cubetazo de agua fría de realidad.

No tengo idea de porqué se llame así la película, ni la conocía, pero por lo que cuentas yo creo que tiene algo que ver con la discapacidad de los niños y lo lejos que puedan llegar a pesar de no ser "normales" (algo así como que uno creería que es imposible ver a una tortuga volar).

 
At 2:31 p. m., Blogger argamenon said...

Que la realidad es la que es, por muy necios que seamos no la podemos obviar. Eso si, podemos aislarla con cortinas de humo o suavizarla con paños calientes, que es algo muy al uso. El ser humano sufre de soledad, de hambre, de miedo, de angustia, de indefensión, de violencia de genero y de no genero. Y el ser humano somos todos: tú, con tus diecisiete; yo, con mis veintitantos; ése con sus cincuernta; y hasta aquél que con lo mayor que está es casi una molestia y mejor ni citarlo.
¿Cómo es posible que no estemos cada minuto del día con las emociones a flor de piel si aún somos capaces de leer un periódico o de ver un telediario? ¿Cómo, si por lo menos somos capaces de mirar a nuestro alrededor, y ver ?

 
At 5:38 a. m., Blogger Charles de Batz said...

En una encuesta que se le hizo con motivo del estreno de la película que tan bien comentas en tu escrito, el director de la misma, Bahman Ghobadi, declara:"yo elegi el titulo de Las tortugas tambien vuelan para asemejar la dureza del caparazon de la tortuga con la dureza de la vida de los niños refugiados en el norte de Irak, en el Kurdistan. He querido demostrar, simbolicamente, la dureza de la vida de los niños con la dureza de simplemente el caparazon de una tortuga."

Hace poco tuve el placer de estar en el estreno de su última película, Niwe mung, y como tengo la costumbre de salir de la sala después de que pasen todos los créditos, me topé con el de frente en la puerta de la misma, justo en el momento en el que acababan de hacerle unas fotos. No se que resorte hizo que echara mano de lo primero que tenía en el bolsillo de mi abrigo -que suele ser un libro, en este caso el "Tartarín" de Daudet- y se lo puse delante para que firmara un autógrafo, cosa que hizo a la vez que daba muestras de ser una persona bastante amable.

Ahora puedo decir que tengo una novela clásica del siglo XIX francés, con el autógrafo de un director de cine Iraní del siglo XXI. Bonita y esperanzadora metáfora de este siglo que tenemos la fortuna de empezar a conocer...

Así que cuando he leído tu artículo, además de a la película y a todo lo que cuentas, ha evocado en mí ese curioso episodio que tuvo lugar hace algunas semanas.

 
At 6:42 a. m., Blogger Leodegundia said...

Por lo que cuentas esa película debe de ser impresionante. La verdad es que no ponemos bastante atención a lo que nos rodea y ¡hay tantos dramas!, es una pena tanta tristeza y dolor innecesarios.
Un abrazo

 
At 12:55 p. m., Blogger Melissa said...

Cuando la vea te digo si es que entendí porqué el nombre, pero debe ser pura metáfora.

Saludos y cúidate mucho.

Melissa

 
At 7:16 a. m., Blogger stel said...

había oído a hablar de la peli, la verdad es que el título me llamó la atención :)
Por como la describes debe merecer la pena verla, a ver si puedo :)

a pesar de no haberla visto, creo que el título es como un "querer es poder", como una llamada al optimismo no? Sería como decir que incluso siendo una tortuga, puedes hacer aquello para lo que no estas "hecho", como volar...
Vaya rollo te he soltado jajjaja.
Ale, me despido,
Besines
^^

 
At 8:01 a. m., Blogger Luzbeíta said...

Querido Raúl, hoy es viernes 27 de octubre: un gran día!! Muchas felicidades, amigo, desde aquí mis felicitaciones y un beso enorme!!
Y mucha fiesta también!

 
At 3:09 a. m., Blogger HECTOR0004 said...

Hola,

con tortugas se refiere a las minas antipersonales.
Una pelicula increible, me recordo mucho a Ciudad de Dios, y en cierta medida hasta me ha gustado( o disgustado, según se mire) más.


Un saludo desde España.

 

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